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Si estás necesitando realizarte una rinoplastia, debes informarte lo suficiente sobre esto, recuerda que cada intervención quirúrgica requiere de cuidados especiales, pues suponen riesgos para la salud y en los peores casos riesgos para la vida. Este tipo de operación, es común que se realice con fines estéticos, pues la nariz es el punto de mira principal de la cara, por lo que muchísimas personas deciden variarla. Las cirugías cosméticas, a nivel mundial, hace ya unas décadas, han cobrado una inmensa popularidad. Las personas entran a un salón quirúrgico con más confianza y menos temor a realizarse una cirugía estética complicada que a realizarse una cirugía de mínimo acceso, pero relacionada con la salud. Debes saber que suponen los mismos riesgos.

No obstante, son altamente recomendadas, en lugares con experiencia y con especialistas reconocidos, sobre todo, para aquellas personas que realmente las necesitan, por malformaciones, accidentes, entre otros casos posibles. Aquellas personas que eligen hacérsela, también deben seguir las recomendaciones que dejaremos a lo largo del artículo. Debes estar atento principalmente a llevar un estilo de vida acorde a lo que deseas realizar, es muy importante tener los cuidados suficientes antes y después de la intervención para que el resultado sea realmente el esperado.

La rinoplastia es una de las operaciones estéticas o de corrección que más se realizan, sobre todo en los adolescentes, si es tu caso y nos lees, quédate con nosotros hasta el final, así sabrás si es posible tener esta conversación con tus padres. Todos debemos entender que una cirugía estética, tiene riesgos, es verdad, pero también supone muchísimos beneficios, pues aumenta la autoestima y la seguridad de las personas. Cuando logramos tener el aspecto deseado, nuestra sicología da un vuelco y nos sentimos felices y capaces, sentimientos estos que guían a las personas por el camino del bien. Si esto es así, no debes temerle a este tipo de cirugías, toma bien tus precauciones y siéntete en la libertad de elegir quien quieres ser, estaremos aquí para acompañarte a tomar cada decisión, confía en nuestras recomendaciones y no te arrepentirás.

El artículo incluye muchísimos contenidos significativos para la toma de una decisión tan importante como la de realizarte una rinoplastia. Puedes estar en el caso de que solo estés investigando para informarte y decidir si aprobar que un ser querido se la realice, pues, puedes estar tranquilo, aquí aprenderás todo lo que necesitas y más, desde los precios, edades recomendadas y qué es exactamente esta operación.

¿Qué es una rinoplastia?

Ya debes tener una idea al respecto, pero vamos a traducirte un poco, sin muchos términos médicos, qué es realmente una rinoplastia. Primeramente, resaltar que es una intervención quirúrgica que requiere de anestesia general, por lo que necesitarás asistencia hospitalaria y estarás algunos días de recuperación en la clínica u hospital que seleccionaste. Existen dos tipos de rinoplastia, las de corrección y las estéticas. Existe una tercera que se denomina rinoseptoplastia y es cuando se necesita realizar una intervención en tu nariz con fines funcionales y cosméticos, sería la unión en un único procedimiento de los dos tipos mencionados anteriormente. Son muchas las afecciones congénitas que pueden aparecer y necesitar de una rinoplastia de corrección como: labios leporinos, tabiques desviados (naturales o por accidentes), también es utilizada para aliviar problemas de congestión nasal o respiratorios.

Cuando es realizada con fines estéticos, generalmente se hace para: modificar la nariz en tamaño y grosor según las características faciales de la persona. Cerrar las aberturas nasales o cambiar un poco la distancia entre la nariz y los labios. En otras ocasiones se solicita para modificar el puente nasal o la punta de la nariz, pero en todos los casos el objetivo es la modificación de la misma para que la persona esté mucho más a gusto consigo mismo y con su aspecto. Existen muchas formas de realizar esta operación, pero la forma la decide el cirujano plástico que realizará la intervención, pues, es el especialista que creará el plan a seguir para lograr los resultados que esperas. Este plan está determinado por seguir el camino que menos riesgos suponen para el paciente, aunque debes realizar una reunión previa con el cirujano y pedirle toda la información acerca del procedimiento a realizar, estás en tu derecho de saber y él, está en la obligación de explicar paso a paso.

Con anterioridad te dimos algunos detalles de la operación como tal, te explicábamos que requiere de anestesia general, pero no te explicamos cuáles son los síntomas postoperatorios que debes manejar para un resultado exitoso. Generalmente una recuperación parcial de esta cirugía, según la complejidad de la misma, la tendrás pasadas tres semanas y una recuperación total puede tardar hasta un año, por lo que, en todo ese tiempo debes cuidar de las indicaciones de tu médico de cabecera. Los primeros padecimientos postoperatorios comenzarán al pasar completamente la anestesia, generalmente pasadas 24 horas de la operación. Puedes sentir fuertes dolores en toda la zona facial e incluso podrán reflejarse como fuertes jaquecas, producto de la hinchazón que tendrás en la zona nasal. Por la anestesia seguramente sentirás algunos mareos pasajeros que son totalmente manejables, no debes asustarte, es normal. Tendrás zonas con coloración oscura y secreciones nasales con vestigios de sangre. Todos estos síntomas son normales dentro de las 72 horas posteriores a la cirugía, luego de este tiempo debe ir en disminución parcial, si por el contrario aumentan, debes realizar una visita a tu cirujano.

Otro importante momento del postoperatorio son los apósitos y vendas que colocaron en el exterior y el interior de tu nariz, lo que te hará sentir momentos de irritabilidad, pues te congestiona bastante y te da la sensación de que no puedes respirar. Esto solo será de 5 a 7 días, luego se retiran e irás mejorando con rapidez. Puedes sentirte entumecimiento en la nariz, labios y zonas cercanas a la operación, recuerda que algunos nervios están comprimidos producto de la inflamación y no funcionan al 100%.

Hemos dejado para ti toda la información acerca de una rinoplastia, desde qué es, cómo se realiza y cuáles son sus síntomas postoperatorios, solo nos queda entrar en el detalle de cuáles son las edades recomendadas para realizar este tipo de cirugía. Realmente, lo importante para que tenga un resultado exitoso, es que esta cirugía se realice una vez que el tabique haya alcanzado un 90% de crecimiento y esto sucede alrededor de los 14 años en ambos sexos, sea cual sea el tipo de rinoplastia que desees consultar, realmente debe ser posterior a la edad que mencionamos. Si se realiza antes puede traer consigo fuertes riesgos para la salud y para la estética del adolescente. A partir de los 14 años, la persona está en todo su derecho de solicitar una rinoplastia bajo cualquier concepto. Increíblemente, los adolescentes son los que más solicitan este tipo de cirugía, pues es una etapa bien difícil, donde no se está a gusto con uno mismo. Vale aclarar que esto no debe tomarse a la ligera, pero si el adolescente tiene fuertes fundamentos debe ser ayudado por sus padres a alcanzar lo que necesita. La adultez es un buen momento para una rinoplastia, pues se está física y emocionalmente preparado para lo que se vecina.

¿Cuáles son los riesgos de someterte a una rinoplastia?

Como toda intervención quirúrgica, esta, no está exenta de riesgos, pero también supone beneficios, continúa con nosotros y podrás conocer cuáles son sus riesgos fundamentales y que debes hacer para que estos no aparezcan. Igualmente, toda intervención, requiere de un estilo de vida acorde al postoperatorio, hay actividades que no podrás realizar y producto que no podrás utilizar, en fin, necesitas sacrificio, para que obtengas los tan deseados resultados.

Los primeros riesgos por los cuales debes preocuparte son aquellos asociados a la anestesia general, puedes ser alérgico y esto supondrá un gran susto, por lo que debes realizarte una prueba de anestesia antes de entrar al salón. Si te has sentido resfriado y tienes congestión pulmonar es recomendable que pospongas la operación, esto sumado a la anestesia general puede resultar mortal. Por otro lado, los riesgos más comunes están asociados a la cirugía como tal y, estos se pueden presentar en cualquier tipo de intervención quirúrgica. Pueden aparecer sangrados, infecciones, hematomas y en el peor de los casos, corres el riesgo de que el resultado final no sea el esperado, esto genera una serie de problemas sicológicos y emocionales.

Otros riesgos comunes, ya estos asociados a este tipo de cirugía como tal, son: cicatrices en la zona facial, entumecimiento permanente de la zona, nariz dispareja, dificultades respiratorias y casi todos estos padecimientos conllevan a que se necesite de una nueva cirugía para corregir estas afecciones. Es precisamente por estas cuestiones, que es muy importante seguir con las indicaciones del médico, al pie de la letra, sobre todo en los cuidados postoperatorios.

Es importante que, una vez hayas llegado a casa para recuperarte, tengas en cuenta que, bajo ningún concepto puedes: soplar tu nariz, realizar ningún tipo de actividad física que requiera de esfuerzo, no acercarte a fuentes de calor como estufas, no sonrías e intenta no llorar (los movimientos faciales bruscos debes evitarlos), no utilices ningún tipo de gafas. Una de las cosas más importantes que debes realizar es descansar, el sueño es un analgésico por excelencia y ayuda a que la inflamación baje con más rapidez. No dejes de tomar abundante agua, es muy necesario mantenerte hidratado y con compresas constantes sobre la zona, puede ser hielo o bolsas frías, recuerda que, si utilizas el hielo no lo coloques directamente sobre la piel, pues podrás dañarte esa zona. Increíblemente, debes evitar hasta los bostezos y los estornudos, el cepillado de dientes debe ser muy suave y cuidadoso, para no dañar ningún tejido.

Cumpliendo con estas recomendaciones y tomando todas las medicinas orientadas por el cirujano, es probable que en poco tiempo estés recuperado. Si tomaste la decisión de hacerte una rinoplastia, debes ser lo suficientemente responsable para hacerlo todo bien, verás los increíbles resultados, garantizando además el no correr ningún riesgo de los que aquí te mencionamos.

Precio de una rinoplastia en México

Es muy difícil ofrecerte una cifra exacta que exprese el costo de una rinoplastia, debes saber que cada persona es diferente y por tanto el cirujano hará un plan quirúrgico distinto para cada uno. De este plan, elaborado por el cirujano depende directamente el precio de la rinoplastia. Son muchos los aspectos que se tienen en cuenta para poder desglosar la factura de esta operación. En el precio total debes saber que se incluyen: los gastos de hospital, la primera consulta y tarifa del cirujano, el tipo de anestesia, estudios médicos previos y posteriores a la cirugía y los medicamentos con los que debes complementar la recuperación. Según las especificidades de los aspectos que acabamos de mencionar, así subirá o bajará el precio de una rinoplastia. Debes saber que en México varía muchísimo el precio de esta cirugía de una ciudad a otra y la más cara es en la Ciudad de México, donde una rinoplastia te costará como mínimo unos 50 mil pesos. El precio de este procedimiento, sea cosmético o funcional, oscila entre los 30 mil y los 50 mil pesos. Fija tu presupuesto y revisa las opciones y lugares, cada una con precio, para que te decidas por el mejor lugar que puedas pagar.

Debes saber que hay muchas clínicas y cirujanos, que ofrecen planes de pago, con esto pagarás una entrada y luego a crédito podrás ir pagando el resto de la cirugía, sin dudas, una muy buena opción.

¿El seguro cubre los gastos de las rinoplastias?

Si estás pensando que el seguro se hará cargo de tu cirugía debes saber que no en todos los casos el seguro pagará tus cuentas. No importa el tipo de rinoplastia que necesites, puede ser funcional o cosmética, el tipo no determina si el seguro pagará o no. Lo que si determina es si es necesaria u optativa. Cuando se tiene una mal congénito, o un accidente, o un padecimiento, que la única vía de curarlo o eliminarlo sea a través de una rinoplastia, el seguro cubrirá tus gastos, según el que tengas contratado. Pero si, por el contrario, es más bien una elección, para cambiar tu aspecto personal, no importa los beneficios que pueda tener para ti, este tipo de rinoplastia la pagarás de tu bolsillo. Analiza en que caso estás tú y ve creando el plan para financiarla.

Hasta aquí hemos llegado, esperamos el artículo haya sido de tu agrado y hayas encontrado todos los detalles que necesitas saber para decidirte por una rinoplastia. Recuerda seguir nuestros consejos al pie de la letra y no te arrepentirás jamás. Si ya has decidido realizarte la cirugía, te deseamos todo salga bien y tengas una pronta recuperación. Regresa pronto, recuerda que disfrutamos muchísimo de tu compañía y de necesitarnos puedes visitar nuestra página GastarMejor.mx, ahí encontrarás todo lo que necesites saber de este tema y de muchos más.

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