Seguramente hayas asistido a una boda u otro evento en la que algún yucateco lleva orgulloso una guayabera y es que esta pieza no es una más en el closet mexicano. Si alguien nació, vivió o tiene algún vínculo con la Península de Yucatán no es poca la predilección que siente por esta prenda pues forma parte de la identidad de la región. Tanto es así, que hasta le han dedicado un día, el 21 de marzo, festividad que se celebra desde el año 2013.  

Además de una cuestión de tradición y cultura, el uso de la guayabera se ha extendido en este estado del sureste mexicano pues es ideal para climas cálidos como el que predomina en la zona. Tampoco se puede obviar que su diseño alforzado, con bolsillos y botones, rematado con un fino acabado resulta muy atractivo. Puedes encontrarlas blancas o de colores, con mangas cortas o con mangas largas, fabricadas con hilo o con algodón, las posibilidades son infinitas pero el resultado siempre es excelente.

El surgimiento de las guayaberas, como parte de la historia de la sastrería, todavía está rodeado de mitos que le confieren un mayor atractivo a esta pieza del buen vestir masculino. Filipinas, México, Cuba, en cada uno de estos países hay historias que reclaman tener exclusividad sobre el diseño y el origen de tan peculiar camisa.

Aunque el debate que gira alrededor de la incógnita de dónde son las guayaberas está lejos de concluir, se ha llegado a cierto consenso y se puede contar la historia de la guayabera, historia en la que el azar, los fenómenos sociales, políticos y la creatividad, juegan papeles protagónicos. Si quieres conocer más sobre el surgimiento y la evolución de las guayaberas hasta su llegada a México, dedica unos minutos de tu tiempo para que descubras todos los secretos de este trayecto.  

Nacimiento en Cuba

Aunque existen muchas teorías al respecto, las guayaberas cubanas son, para casi todos, la génesis de la historia de esta pieza. En Cuba, son consideradas como parte inalienable de la tradición y la cultura del país y se han adoptado como traje nacional. Por esta razón es que los políticos, artistas y hasta los deportistas cubanos utilizan guayaberas en los eventos en que participan.

Aun cuando el origen preciso de esta prenda en la Isla es toda una incógnita, la mayoría defiende que el surgimiento de la guayabera se ubica en el siglo XVIII, tres siglos después del descubrimiento y la colonización de este territorio por España.

De todas las versiones, una de las más aceptadas o al menos más repetidas en Cuba cuenta que fue una emigrante española, quien confeccionó la primera guayabera. Lo hizo a solicitud de su esposo, también español, quien golpeado por las altas temperaturas del Caribe necesitaba una camisa larga, fresca y cómoda para trabajar en su taller de alfarería y en la que pudiera colocar tabacos y herramientas.  

Fue así que de la inventiva y las virtudes con el hilo y la aguja de esta emigrante nació la “yayabera”, primer nombre que se le atribuyó a esta pieza en honor al Río Yayabo que atravesaba zona central de la Isla donde vivía el matrimonio español. En poco tiempo, el vocablo alegórico fue sustituido por “guayabera”, término que llega hasta nuestros días. La verdadera razón por la cual se cambió el nombre también se desconoce, pero dicen que se debe a que los amplios bolsillos eran perfectos para guardar guayabas, fruta muy popular que se cosecha en Cuba.

De acuerdo con otra de las versiones los padres, por así decirlo, de las guayaberas, en vez de un matrimonio español, fue un matrimonio de campesinos cubanos y que la idea surgió por la necesidad de tener camisas cómodas para trabajar en el campo. Una tercera teoría se refiere a que fue un sastre español, radicado en Cuba quien las diseñó y confeccionó por primera vez.

Sea cual sea la historia verdadera, lo cierto es que surgió ante las necesidades de evadir las altas temperaturas y de llevar encima varios objetos. Estas cualidades, junto a su atractiva apariencia conquistaron el gusto de buena parte de los cubanos y su uso se generalizó.    

De Cuba a Yucatán

A finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, las primeras guayaberas cubanas cruzaron el Caribe desde La Habana hasta Yucatán a bordo de embarcaciones marítimas que con fines comerciales cubrían esta ruta. La acogida en México no pudo ser mejor, por su diseño y frescura fue rápidamente adoptada como prenda de vestir en Veracruz y Mérida. La popularidad fue tan grande, que las clases más altas de la sociedad mexicana usualmente viajaban a la capital cubana para comprarlas, tanto en tiendas departamentales como en las casas de exclusivos diseñadores.

De Yucatán para el mundo

Pero la historia de las guayaberas no queda ahí, los yucatecos las hicieron suyas y las incorporaron no solo a su vestuario, sino también a su forma de vida. A partir de la década del 60, comenzaron a fabricarlas modificando su diseño e imprimiéndole un sello de elegancia y distinción únicos, asociados a las tradiciones de la región. Así, se comenzaron a producir guayaberas con alforzados, con dos bolsillos superiores con tapas y botones y con bolsillos inferiores más amplios, entre otras modificaciones.

La mayoría de los talleres dedicados a la confección de las guayaberas se concentraron y aún lo hacen en Tekit, pequeño municipio del Estado de Yucatán, de donde se exportan a todo México y a varias ciudades del mundo con mucho éxito debido a la exclusividad de sus diseños y a la calidad de los materiales y la mano de obra utilizada. 

Actualmente, en Yucatán existen más de cuatrocientos productores quienes mantienen viva la tradición de fabricar guayaberas y se aseguran que Mérida continúe siendo la “capital mundial de la guayabera”.   

Esta prenda ha calado tanto en la idiosincrasia de los pobladores de Yucatán y su producción ha tenido tan buen impacto en el desarrollo de la región, que desde el año 2013, todos los 21 de marzo se conmemora el día la Guayabera, ocasión propicia para vestir con orgullo la más auténtica guayabera yucateca.

Guayaberas en la actualidad 

Con el tiempo el diseño y la forma de fabricar las guayaberas han variado, aunque su esencia se ha mantenido inalterable. En este sentido, se han modificado algunos de sus detalles para hacerlas más cercanas a las preferencias de cada quien y para adaptar la tradición intrínseca en esta prenda a los patrones de la moda vigentes en el momento de su diseño. 

Los materiales utilizados en la fabricación, es quizás uno de los elementos que más han variado. Tradicionalmente se utilizaba lino o algodón, ambos tejidos frescos, ligeros e ideales para zonas cálidas. Sin embargo, ahora podemos encontrar guayaberas de seda, hilo, lana e incluso poliéster.

Por otra parte, se han creado diseños para todo tipo de eventos. Desde las denominadas guayaberas presidenciales con mangas largas y alforzas traseras que vienen de maravilla para utilizar en eventos formales, hasta otras más casuales con mangas cortas y tonos y bordados en distintos colores sólidos. Asimismo, se han creado variantes de las guayaberas tradicionales para el público femenino y juvenil.

Ya sabes de dónde son las guayaberas y algunos de los detalles más interesantes de su evolución y llegada a México, pero si hablamos de guayaberas, aún queda mucha tela por donde cortar. Si quieres descubrir cuáles son las diferencias entre las guayaberas yucatecas y las cubanas, cómo escoger una guayabera, cómo combinarlas o qué zapatos puedes usar con ellas, en GastarMejor.mx puedes hacerlo. Ve también nuestras recomendaciones sobre las guayaberas disponibles actualmente en el mercado, te ayudan a #gastarmejor. 

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