Las haciendas yucatecas son unas de las más famosas de todo México, además de que son actualmente uno de los atractivos turísticos más destacados de la región. De estos lugares se desprenden muchísimas historias y leyendas, que atraen a los visitantes, cada rincón de cada hacienda con historias de amor y desamor que sin dudas podrás disfrutar si visitas alguna de ellas. Si te ha llamado la atención el título de nuestro artículo, es porque estás interesado en conocer del tema, realmente vale la pena, es un tema con un profundo contenido histórico que disfrutarás a plenitud. Una vez hayas terminado de leernos, ya estarás decidido a emprender ese viaje que tanto pospones y qué mejor lugar que una de estas haciendas de las que estaremos conversando hoy.

La gran mayoría de las personas tienen una idea general de lo que son las haciendas, pero no conocen los detalles de sus características, de su historia, de sus organizaciones, en fin, es un tema que, a pesar de ser muy interesante y novedoso, es poco tratado. Al convertirse la gran mayoría de estos lugares en otro negocio con diferentes funciones, el tema como tal de las haciendas quedó en el olvido. Pero no debes estar preocupado, aquí estamos para ofrecerte todos los detalles que necesitas y más. Estos extensos espacios de tierra que se le denominaban haciendas, tenían funciones principalmente agrícolas y ganaderas, pero con el paso de los años y el desarrollo científico-técnico, muchas fueron desapareciendo y otras quedaron a merced de otros servicios. Si lo vemos de un punto de vista positivo, el hecho de que hayan evolucionado y se hayan adaptado a las nuevas características de la época, nos ha convenido pues tenemos hermosos lugares para hacer estancias maravillosas, otras para hacer la boda de tus sueños, o simplemente para ir en plan relajación.

Para el estado Yucateco, las haciendas tienen una especial connotación, podríamos decir que son muy importantes y, de ahí la fama que tienen las haciendas yucatecas. Esto es gracias a que, la economía de Yucatán evolucionó grandemente por el funcionamiento de estas haciendas, durante una época de auge y desarrollo donde las más destacadas, sin dudas, fueron estas. A qué se dedicaban y cómo funcionaban son temas que estaremos conversando en unos minutos, tu sigue con nosotros y podrás averiguarlo, solo te adelanto que a la época le asignaron el nombre de era del oro verde. Si te estás preguntando qué es el oro verde, continúa leyendo y pronto lo sabrás. Todos estos detalles estaremos ofreciéndote a lo largo del artículo. Te incluimos, además, detalles con respecto a qué son las haciendas y por qué se llaman así, contaremos un poco la historia de las mismas, para culminar con unas recomendaciones de lugares excelentes, todas haciendas, que no debes dejar de visitar si piensas viajar al estado de Yucatán. Esperamos el artículo sea de tu agrado volvemos a conversar al final.

¿Por qué se le llama hacienda?

La palabra hacienda, analizándola etimológicamente proviene del latín, facienda, lo que designa aquello que debe hacerse, por tanto, proviene y se relaciona con el verbo hacer. Pero donde debes hacer y qué hacer, de ahí las características reales de estos lugares. Las haciendas además de ser grandes espacios terrestres dominado por un hacendado, llevan implícito el trabajo y la producción agrícola o ganadera del lugar. Sus inicios fueron bien fructíferos, por lo que se fueron desarrollando y dispersándose cada vez más, importante momento para el desarrollo y ampliación de las ciudades principales. De hecho, existieron haciendas con tanta expansión terrestre que luego de haber desaparecido, el lugar ha quedado como poblado, te puedes hacer una idea de la gran cantidad de trabajadores que tenía ese hacendado para tener una hacienda de esa magnitud. Las haciendas, según su extensión de tierras contaban con mayores o menores números de trabajadores, los cuales vivían dentro de estas tierras y un hacendado, que como bien se deduce del término, sería el encargado de orientar qué hacer en las tierras que le pertenecen.

Entre las fuentes que revisamos, muchas de ellas gustan brindarle un significado un tanto diferente a la palabra hacienda como “un conjunto de bienes”, realmente también puede entenderse de este modo, pero ciertamente la comprensión real de este significado es más difícil de captar. Si bien es un conjunto de bienes, también es fácil de entender que es un espacio de tierra, donde se producirán bienes que provienen del arduo trabajo de los trabajadores agrícolas, de una forma simple y reducida tienes un significado y un por qué de la palabra hacienda. El centro es la producción, hacer y crear bienes, en este caso agrícolas. Pero en la actualidad, lo único que ha sucedido es una ampliación de este diapasón, cambió su producto, pero sigue siendo un lugar que produce bienes.

¿Cuándo se crearon las haciendas?

Las haciendas se crearon en una época donde el desarrollo industrial aún no se vislumbraba, seguíamos siendo ganaderos-agricultores y para ello se necesitaban expansiones de tierra. Antes de convertirse en haciendas, la gran mayoría de estos lugares eran reconocidas por los historiadores como estancias para los encomenderos españoles, al inicio cerca de las poblaciones más importantes, pero al cambiar su función fueron aumentando en número y alejándose de estas poblaciones. Evidentemente, necesitaban alejarse para poder crear sus propios imperios, por llamarlos de algún modo. Todo lo que estaba dentro del territorio de la hacienda era parte de la riqueza del hacendado, incluyendo todos los recursos que existieran en estas tierras, incluyendo cauces de ríos. Se delimitaban las tierras y se creaban las haciendas. Este tránsito de estancia a hacienda sucedió a principios del siglo XVII, básicamente los cambios fueron pocos, crecieron en número y en extensión de tierras, pero, su funcionalidad seguiría siendo la misma, la producción agrícola. Que en aquella época podías encontrar gran variedad de haciendas especializadas en productos específicos como el ganado o el maíz, o el algodón, incluso el tabaco era uno de los productos que abundaba en la zona yucateca.

Inevitablemente el tiempo continuó su curso y las necesidades de la época fueron variando y con ellas las producciones fueron cambiando también. Es cuando, a principios del siglo XIX todo cambiaría para siempre. Comienza el auge del henequén, pues los productos que se derivaban de esta planta tendrían extraordinaria utilidad, de ahí que se popularizara tan rápidamente. Fue una época de esplendor, podríamos decir que de renacimiento de la economía yucateca. La gran mayoría de las haciendas existentes cambiarían sus plantaciones hacia el denominado “oro verde”. Fue tanto el impulso en este sentido, que marcó pautas en la historia de nuestra nación, todos de alguna forma u otra han oído mencionar las famosas haciendas henequeneras de Yucatán.

El lujo, fue algo que caracterizó las haciendas yucatecas durante la etapa en cuestión. Ante el aumento de la producción, los trabajadores no eran suficientes, de ahí que se produjera un movimiento migratorio fuerte de chinos, coreanos y de españoles residentes en Islas Canarias. Realmente fue un momento perecedero, gracias al cual podemos hoy disfrutar de algunas de estas haciendas. No obstante, como mismo comienza, termina y ese fue el caso de la época dorada. Al aparecer los hilos industriales, sintéticos específicamente, el valor del henequén comenzó a bajar abruptamente y con ello, se fueron perdiendo muchas de las haciendas que se dedicaban a su cultivo. Esto sucedió en la década de los 40 del siglo XX, se evidenció una decadencia de las haciendas y de sus formas organizativas. El funcionamiento y organización de las haciendas, lo conversaremos en próximos acápites, puedes quedar tranquilo, solo nos resta decirte que, tras la decadencia de estas, muchas haciendas, verdaderamente hermosas perdieron su esplendor y se convirtieron en ruinas, las cuales puedes visitar hoy. Otras, por el contrario, corrieron con mayor suerte y fueron ocupadas por nuevos dueños que las destinaron a otras funciones y servicios. En la actualidad puedes encontrar muchas haciendas, totalmente restauradas, incluso con más lujos que los que pudieron tener con anterioridad, convertidas en hoteles, estancias, centros recreativos, clubes, entre otros muchos servicios.

¿Cómo estaban organizadas las haciendas?

Primeramente, hablar de su funcionamiento para el cual debes saber que las haciendas estaban compuestas por un hacendado (dueño) y sus trabajadores. Las relaciones de producción entre estas clases, era basada en la explotación, al punto que en las haciendas henequeneras yucatecas existieron tiendas que mantenían siempre en deudas al trabajador, siendo estas las únicas donde podía adquirir productos básicos. No hablamos de esclavitud, pero las relaciones de poder eran evidentes, los trabajadores no podían salir e irse de la hacienda a no ser que tuvieran la deuda totalmente pagada, era una historia sin final.  

Socialmente y arquitectónicamente también tenían una organización, ambas directamente proporcional, pues los disímiles estratos sociales iban a estar ubicados de forma diferente y con diseños también diferentes. Las haciendas por lo general contaban con la casa principal la del hacendado, esta contaba con hermosos jardines y diseños muy elegantes. A través de sus grandes magnitudes presumían la prosperidad económica del lugar. Cerca del casco (así era llamada la casa principal) encontrarías la capilla. En los alrededores más cercanos se ubicarían lo edificios de almacenar, de negocios, establos y finalmente las casas de los trabajadores. Si fuésemos a caracterizar el tipo de edificación de las haciendas, todas, incluyendo las casas de los trabajadores eran moderna, pues estaban construidas de mampostería con techos de teja, algo muy novedoso para la época. Las haciendas tuvieron un gran impacto social, pues se convirtieron en una forma colectiva de vida, vivir en comunidad. Los grandes eventos en las haciendas eran para todos, de ahí que este modo de vida fuera saliendo de los marcos de las haciendas para ser un modelo a seguir, por lo que alrededor de muchas haciendas se formaron comunidades que hoy son pueblos. Realmente la importancia de las haciendas ha sido incalculable.

¿Qué haciendas visitar en Mérida?

Cuando hablamos de Mérida, automáticamente nos viene a la mente unas deliciosas y necesitadas vacaciones, tumbarnos en la arena, caminar en la ciudad, visitar museos, realmente cada viaje a Mérida merece la pena. En esta ocasión te estaremos recomendando otro tipo de entrenamiento, tal vez se ajusta a tu persona, eso sí, una vez que hayas decidido seguir nuestras recomendaciones verás que la pasarás genial. Si estás en Mérida, sea una corta o larga estancia, no puedes dejar de visitar las haciendas ubicadas en las zonas aledañas a la ciudad, será un paseo espectacular, pues además de ser instructivo, es un modo de despejar escuchando historias de vidas de nuestros ancestros. Nuestra recomendación es que lo hagas a través de la Ruta de las Haciendas, es una forma de crear un plan, organizado, para que realmente conozcas las más importantes y de este modo puedas ser guiado por algún experto. En la ruta podrás conocer las siguientes haciendas: Teya, Misné, Sotuta de Peón, Yaxcopoil, Tepich, y algunas otras que incluyen en el recorrido según el tiempo del que se dispone. Todas tienen una historia diferente, de ahí que sea tan atractiva la idea de visitarlas. No dejes de hacer esta excursión, realmente lo disfrutarás.

La Ruta de las Haciendas comienza con la mejor de todas, cuando hablamos de mejor, realmente no tenemos un medidor específico para esto, pero qué mejor medidor que sus visitantes. La Hacienda Teya, también conocida como Hacienda de San Ildefonso Teya, es una de las favoritas de los residentes y de los turistas que visitan Mérida. Ideal para salir de la ciudad a relajar y admirar el paisaje. Con servicios gastronómicos de excelencia que garantizarán una hermosa velada. Es un lugar espectacular para compartir con la familia, si tienes pequeños, podrán jugar en sus amplios espacios, sin peligros ninguno, aunque nunca debes descuidarte, ellos siempre encuentran cosas peligrosas que hacer. Si tienes algún evento que realizar, este es el lugar indicado y, si, simplemente andas de visita, esta será una ocasión especial para degustar la gastronomía típica yucateca, pues la hacienda cuenta con un restaurante especializado en estas comidas. ¡No dudes más y emprende tu viaje ya!

¿Cuántas haciendas hay en Yucatán?

Durante el siglo XIX, fue tanto el auge del henequén y de las haciendas que, nunca se pudo determinar una cifra exacta que expresara numéricamente el total de haciendas existentes. En la actualidad sucede de manera similar, pues si quedaron en ruinas totales no se incluyen en el número de haciendas con las que cuenta Yucatán actualmente. Un estudio reciente expresó que, en el estado yucateco, en el momento actual, existen 61 haciendas, entre las cuales puedes encontrar algunas totalmente restauradas y otras en ruinas parciales, pues las totales no están incluidas en este número. Para poder conocerlas todas debes dedicarle mucho tiempo, pero tampoco es imposible.

Ha sido todo por hoy, hemos llegado al final de nuestro artículo con el tema de las haciendas yucatecas. Te ofrecimos muchísimos detalles que te ayudarán a conocer un poco de historia nacional y regional. Realmente ha sido un placer la investigación que hemos realizado para poder ayudarte. Si tienes alguna sugerencia o duda, déjanos un comentario, te estaremos eternamente agradecidos, para nosotros la retroalimentación es muy importante. Recuerda visitar nuestra página GastarMejor.mx, cada vez que necesites saber de algo, ahí siempre encontrarás las respuestas que buscas.

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