En artículos anteriores hemos tratado el tema de los proverbios y refranes, pero ninguno tan famoso y con tan valiosos significados como este que hoy estaremos tratando. Es resultado de la magnífica utilización de la metáfora como género literario y por tal motivo ha estado presente en muchísimas obras, las cuales serán parte de nuestra conversación en el día de hoy. Los refranes encierran una moraleja y esta es su característica principal, pero son muchos los que guardan más de una, por lo que un análisis exhaustivo de cada uno de estos posibles significados nos ayuda a entender las situaciones en las que podemos vernos inmersos en nuestra cotidianeidad.

Es muy común que el uso de refranes sea parte solo del vocabulario de los más adultos de casa, pueden ser nuestro padres o abuelos. Estos siempre serán los encargados de transmitirlos vía oral para que no se pierdan con el paso de los años, pues es muy raro encontrar actualmente algún libro donde puedas conocer todos los refranes existentes. Existen compilaciones, pero estas también han ido desapareciendo a medida que la tecnología ha ido avanzando. No obstante, no culpamos al avance tecnológico de la pérdida de muchos de estos proverbios, sino todo lo contrario. Increíblemente, gracias a la amplitud tecnológica que hoy vivimos, es posible que se hayan recuperado muchos de estos antiguos refranes y proverbios, pues el internet nos ayuda en la búsqueda de los mismo y nos facilita su significación, he aquí muestra de lo que hablamos.

Lo que sí se ha perdido, lamentablemente es el uso diario de los mismos, es muy raro ver un joven utilizando un proverbio para advertirle a un compañero acerca de una determinada situación. El vocabulario ha cambiado tanto, que las frases que se utilizan actualmente carecen de segundas intenciones, las advertencias y consejos se han convertido en juicios lineales, los cuales no requieren de un pensamiento o interpretación. La vida está muy agitada y el vocabulario ha variado en función de esta, para facilitar muchísimos de estos procesos, cada vez son más utilizadas las abreviaturas con tal de agilizarlo todo. Este reajuste del lenguaje y el vocabulario, ha llegado hasta el refranero español, no para enriquecerlo, sino para convertirlo en nuevas expresiones, perdiendo así toda su riqueza original.

Quédate con nosotros y conocerás uno de los proverbios más conocidos, estaremos comentando acerca de su origen, su significado y su aparición en diferentes obras literarias. Esperamos sea de tu agrado y comprendas que el objetivo de este artículo es fomentar el uso de los refranes para que no se pierda el patrimonio inmaterial de nuestra humanidad.

Origen de este refrán

Este refrán se originó en la Edad Media, no se ha encontrado ninguna fuente documental que le atribuya su creación a algún autor específico, por lo que es conocido por una época, en breves explicaremos el por qué. Cuando te decimos que se atribuye a una época, es porque, su significado lineal expresa características de una práctica que comenzó justamente en la época antes mencionada. Por lo que es común pensar que el simple hecho de describir lo que usualmente hacían los barberos, data del surgimiento de esa actividad. Cuando un refrán no tiene autor, generalmente, aparece por primera vez y se populariza con rapidez, gracias a que era algo muy específico en el lenguaje de la Edad Media, pues era común que, en una conversación, se utilizaran frases elaboradas previamente, siempre con la intensión de advertir o aconsejar, por lo que estaríamos en presencia de un refrán o proverbio.

El refrán que hoy nos ocupa, describe como era el día a día de un barbero. Pues, para poder adelantar trabajo y con esto atender más número de clientes, era común que mientras cortaban o acicalaban la barba de uno, ponían la del próximo cliente a remojar en agua caliente. El agua caliente ha sido una práctica que ha sobrevivido a través de las diversas épocas históricas y ha llegado hasta nosotros, pues si quieres ablandar tus vellos antes de afeitarlos, ponlos a remojar en agua caliente y verás que no se resistirán. Por más fuerte que tengas el cabello, es una forma eficaz de prepararlo para que la máquina de afeitar no sufra mucho y así agilizar el proceso. Es precisamente lo que hacen los barberos, te van preparando para cuando llegue tu momento sea más rápido y se te pueda rasurar con mayor facilidad.

Comúnmente cuando estas en este tipo de lugar, vas mirando lo que está aconteciendo con la persona que tienes delante y todo con el objetivo de prepararte para cuando llegue tu turno, he aquí el origen y el significado fundamental de las diferentes interpretaciones que a continuación comentaremos.

Obras literarias en las que ha sido utilizado este refrán

Es un refrán muy popular, desde sus orígenes hasta la actualidad, pues no ha tenido que modificar su esencia para ajustarse a la realidad de esta nueva época histórica en la que estamos viviendo. Este refrán ha sido recogido en casi todos los refraneros famosos que se han sucedido durante los años y en obra literarias también reconocidas como “La Celestina”. Fue utilizado en el “Cancionero de Baena”, en el recopilador de proverbios “Seniloquium”, publicado en el s XV. También citado, en el mismo siglo, en el conocido “Corbacho” y luego aparece bajo una nueva forma más rítmica en el refranero de Francisco de Espinosa. Ya en el siglo XIX, aparece reflejado, con el mismo significado pero nueva forma en el libro de Joseph Passy, un libro, tipo compendio de proverbios y refranes judeo-españoles. En la actualidad, ha sido utilizado muchísimo en programas radiales y televisivos, seguramente cada vez que lo escuches recordarás este artículo y claro, ya sabrás su significado y el por qué ha sido utilizado.

Debes recordar que los refranes son parte de la cultura y de la realidad social de cada una de las épocas históricas por las cuales transita. Esto se ve demostrado precisamente en la variación que ha ido teniendo dicho refrán, que no es solo el resultado de una época sino de un contexto dado. Esto lo explicaremos con detenimiento en el próximo acápite, pero no podíamos dejar de recalcar que estos refranes son producto de una sociedad, que los crea sin percatarse de cuan reflejada quedaron en cada una de las palabras empleadas, pues si en lugar de cortar ponen quemar, seguramente fue una época de lucha y revoluciones. Siempre van a describir la cultura, el pueblo y la época, encerrando todo esto en una unión de palabras que para muchos no tendrá más que un solo significado.

Diferentes formas en las que se utiliza este refrán

Como te habíamos comentado anteriormente, un mismo refrán, con un mismo significado, puede aparecer en muy variadas formas. Y todo esto es producto a las costumbres, tradiciones, características sociales y el período en el que se esté manifestando ese juicio o refrán. Cada proverbio que sea utilizado, de un modo u otro por las palabras que utiliza, está describiendo una cultura, además de que está insinuando un significado. Este significado puedes extraerlo de la moraleja que encierra cada uno de estos proverbios y refranes.

Este refrán, ha sido muy utilizado a través de los años, dejamos muestra de esto cuando te mencionamos la variedad de obras en la que fue utilizado, pero, en cada una de ellas fue empleado de maneras diferentes. Incluso en la actualidad cuando visitas diferentes países de habla hispana, si te topas con alguno de estos refranes verás que su redacción no es la misma, aunque su significación seguirá siendo eterna para todas las latitudes.

Para los mexicanos es utilizado como, cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar, pero el refrán original decía cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar; esto pudo corroborarse en fuentes documentales, que demostraron que esta es la traducción correcta del original en latín. Con el paso de los años fueron apareciendo otras formas como; cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo; o cuando veas las barbas de tu vecino afeitar, pon las tuyas a remojar. Son muy variadas, pero casi todas utilizan las palabras cortar, pelar, arder o afeitar para expresar un mismo significado ¿cuál es el significado de este refrán? Quédate con nosotros y pronto lo averiguarás.

Significado del refrán cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar

Este refrán puede asociarse a varios significados, pero el principal y del cual se desprenden muchísimo otros es que debes estar alerta todo el tiempo ante lo que sucede a tu alrededor, pues las cosas que pueden pasarle a tus cercanos, sin dudas, pueden sucederte también. Esto es una forma sencilla de advertirte sobre que las cosas de la vida son un ciclo y por suerte o por desgracia todo lo que vemos nos puede suceder, lo bueno y lo malo, por igual. Es una frase muy utilizada, para que puedas prevenir el cometer errores similares a los ajenos, pues si has presenciado alguna acción que tuvo consecuencias negativas pues es importante que no tomes la misma dirección, debes recordar que mientras está sucediendo eso tú estás en remojo.

Otro de los significados que tiene, es que, si has hecho alguna broma de mal gusto en grupo, y han atrapado a alguno de tus compañeros, puedes tener la certeza que cuando oigas esta frase, es que serás el próximo en recibir castigo. Pero también se ve muchísimo en los hogares donde hay varios hermanos y han hecho alguna travesura, la forma más astuta del padre que regaña de advertir al otro hermano es que vaya poniendo sus barbas en remojo, es una manera muy jocosa y graciosa de prepararse para lo que acontecerá.

Hemos terminado con la satisfacción del deber cumplido, esperamos que hayas disfrutado de nuestra compañía y del contenido que hemos creado para ti. Recuerda que, si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar; estate siempre alerta y de este modo podrás evitar momentos y situaciones desagradables. Si tienes algunos refranes que no sabes su significado y te interesa conocerlos, visita nuestra página Gastarmejor.mx, en ella encontrarás muchísimos más, bien explicados y detallados para que todo nuestro público los entienda con facilidad. Hasta la próxima, te esperamos pronto.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email